13 mar. 2009

Neil Smith y El desarrollo desigual



Hace poco terminé de leer el libro Uneven Development: Nature, Capital and the Production of Space (El Desarrollo Desigual: Naturaleza, Capital y la Producción del Espacio) del geógrafo estadounidense Neil Smith. Este libro, publicado en 1984, es un clásico de la nueva geografía que surgió a partir de los años 60 y que está asociada en primer lugar a la figura de David Harvey, maestro de Smith. Esta nueva geografía, con fuerte influencia teórica de Marx, poco tiene que ver con la memorización de países, ríos y actividades económicas que muchos recordamos de la geografía que se enseña en la mayor parte de los colegios. Más bien, geógrafos como Harvey, Smith y otros están entre los pensadores que más han hecho por comprender el funcionamiento del capitalismo contemporáneo, el cual según ellos está íntimamente ligado al uso y la producción del espacio geográfico.

Como indica el título, el libro de Smith busca entender la problemática del desarrollo desigual: ¿por que en el sistema capitalista algunas zonas se desarrollan más que otras? ¿por que algunas se enriquecen y otras se empobrecen, o por que a veces la misma región pasa por una etapa de crecimiento y luego otra de empobrecimiento?

Estos problemas me parecen cruciales para la comprensión del sistema en que vivimos, pues el capitalismo no es unitario ni homogéneo. Tanto los liberales que pretendan demostrar que la economía de mercado siempre resulta en bienestar, como los izquierdistas que traten de mostrar que nunca lo hace, van a estar equivocados. El capitalismo contiene momentos, y sitios, tanto de de abundancia como de pobreza. ¿Que determina cuando y donde estos ocurren, cuales son las causas de esta distribución, y que tan inflexible es esta desigualdad?

En mi opinión, Smith no logra responder a esta pregunta completamente, pero si da algunas ideas que contribuyen a una posible respuesta. En lo que sigue, trato de compartir mi propia interpretación de algunas de las ideas del libro sobre estos temas, aunque no pretendo resumir todos sus argumentos. Me centraré en la cuestión del desarrollo desigual; no tocaré más que brevemente los otros aspectos que desarrolla el libro, como son la producción de la naturaleza y del espacio, que también son sumamente importantes para el argumento del autor.

Para Smith, la contradicción que se observa entre espacios de riqueza y espacios de pobreza es expresión directa de tendencias y contradicciones internas al modo de producción capitalista – es decir, al conjunto de relaciones sociales de producción típicas de una sociedad capitalista. En particular, Smith identifica tanto tendencias de diferenciación como de igualación. Es decir, dentro del capitalismo hay tendencias que hacen que los distintos espacios y sectores sociales se parezcan más entre si y adquieran niveles más similares – y tendencias que hacen que los mismos se diferencien más y más entre si y hasta adquieran características opuestas. Estas dos tendencias opuestas se encuentran y forman lo que Smith llama la dialéctica de la diferenciación y la igualación, dando como resultado el complejo patrón de desarrollo desigual que observamos. A veces el mundo se vuelve más homogéneo, a veces más heterogéneo.

¿Cuáles son las tendencias que empujan hacia la diferenciación? El autor comenta que los geógrafos del siglo XIX y principios del XX atribuían las diferencias económicas en el mundo a las distintas características naturales de cada país. Pero una vez que el capitalismo llega a predominar, dice Smith, las diferencias en condiciones naturales importan cada vez menos, pues la naturaleza llega más y mas a ser producida por la mano del ser humano. Además, los nuevos medios de transporte permiten que los centros de producción estén ubicados más lejos de las fuentes de materias primas, y en todo caso muchos de los materiales utilizados en la industria ya no son materias primas directamente extraídas de la tierra, sino que han pasado por complejos procesos de transformación industrial (por ejemplo, del petróleo a los plásticos). Por tanto, ya no es tanto una lógica natural (en el sentido de pre-social) la que determina la diferenciación, sino una lógica social propia del capitalismo. Y esta lógica para Smith tiene que ver en primer lugar con la división del trabajo y el capital.

El tema de la división del trabajo ha sido analizado por lo menos desde Adam Smith, sino antes, y luego ha pasado por manos de Marx, Durkheim y otros. Como todos sabemos, el capitalismo conlleva una mayor división del trabajo, lo cual sin duda lleva a mayor productividad y por tanto a mayor acumulación general de excedente; también lleva a una mayor alienación del ser humano de si mismo, de otros y de su producto, como señaló Marx. Que la división del trabajo sea una tendencia hacia la diferenciación puede parecer una tautología, pero la intención de Neil Smith no es demostrar esto, que es obvio, sino mostrar las maneras específicas en que toma lugar. Smith toma prestado el análisis de Marx no sólo sobre la división del trabajo sino también sobre la división del capital. Haciendo algunas modificaciones y elaboraciones a este análisis, Smith desarrolla un análisis de la división del capital y el trabajo a 4 escalas: la división general del trabajo y el capital en distintos departamentos (los que producen medios de producción para otras industrias y los que producen bienes de consumo); la división particular del trabajo y el capital en distintos sectores o productores de ciertos tipos de bienes y servicios (construcción, electrónicos, acero, educación, etc.); la división del capital total entre distintos capitalistas individuales; y la división detallada del trabajo dentro del lugar de producción (por ejemplo, dentro de una fábrica).

Esta división del trabajo y el capital a estas 4 escalas es parte íntegra del sistema capitalista, y tiende a plasmarse en el espacio y en las diferencias entre los grupos de personas. Smith considera que las 2 escalas más significativas para el desarrollo desigual entre regiones son la división entre sectores y la división entre distintos capitales individuales. Si es así, uno de los factores más importantes que explicarían porque algunas regiones se desarrollan más económicamente que otras sería a que sectores está asociado (acero vs. plásticos, por ejemplo) y a que capitales individuales les va bien o mal.

Me parece que Smith tiene razón que la división del trabajo y el capital es una tendencia importante hacia la diferenciación del espacio geográfico, pero su discusión específica de este tema se queda un poco corta, no llega a explorar el tema en toda su profundidad, creo que le pudo haber dedicado una parte mas grande del libro.

¿Y que de las tendencias hacia la igualación que forman la otra parte de la dialéctica? El capital tiende a universalizar el valor como la materialización del aspecto abstracto del trabajo, y a universalizar el trabajo asalariado, y otras relaciones de producción como la separación entre los dueños del capital y los que sólo poseen su propia fuerza de trabajo. Estas son tendencias a igualar las condiciones de producción a lo largo y ancho del planeta. Además, las nuevas tecnologías que el capitalismo constantemente desarrolla para mejorar la productividad y la competitividad tienden a ser adoptadas rápidamente por distintos capitales individuales y hasta por otros sectores productivos. En relación a esto, Smith discute la tendencia permanente del capital hacia el reemplazo del capital variable (el que se invierte en mano de obra) por el capital fijo (el que se invierte en tecnología, materiales, maquinaria, etc.).
Smith también discute la tendencia hacia la centralización social del capital (siempre incompleta), que produce una paralela centralización en el espacio. Esta sería otra tendencia (relacionada a la división particular entre sectores) hacia la diferenciación.

En el último capítulo del libro, Smith habla de las distintas escalas que crea el capital en el proceso de acumulación, entre ellas la urbana, la nacional y la global. Estas escalas son “espacios absolutos” dentro de los cuales se concentra la tendencia a la igualación. Al mismo tiempo, el capital diferencia entre espacios relativos, tanto dentro como entre escalas. (La distinción entre espacios absolutos y espacios relativos se desarrolla en el tercer capítulo).

Finalmente, Smith habla de lo que el llama el “vaivén” (seesaw) del capital. Alrededor del planeta, el capital crea una “superficie de ganancias”, en las que algunas zonas tienen tasas de ganancias mas altas que otras. El capital entonces va en búsqueda de las tasas de ganancia altas, y desarrolla estas zonas. Pero el proceso del desarrollo, dice Smith, lleva a una disminución en la tasa de ganancia. En un área particular, el desarrollo económico lleva a menor desempleo, un aumento en los salarios, y el crecimiento de los sindicatos, los cuales disminuyen por lo menos en algo la tasa de ganancias de los capitalistas. Entonces las otras zonas que el capital previamente había desdeñado se vuelven más atractivas en comparación con las zonas recientemente desarrolladas, y el capital se empieza a mudar a las primeras y a dejar las segundas. El resultado es un patrón de “vaivén” del capital entre zonas, creando ciclos de desarrollo seguidos por el subdesarrollo. Según Smith este vaivén, que a la larga sería una tendencia igualadora del capital pero a corto plazo crea diferencias, se observa más en la escala urbana, después en la regional, y menos en la escala global.

Bueno realmente en este breve resumen no le he podido hacer justicia a todas las ideas del libro, ni siquiera en las secciones que directamente tratan con el problema del desarrollo desigual (los capítulos 4 y 5). No tengo espacio aquí para discutir los 3 primeros capítulos, pero basta decir que en ellos Smith desarrolla varios argumentos en relación a la naturaleza y el espacio. En el primer capítulo, critica la ideología burguesa sobre la naturaleza, que lleva a ver la relación entre los seres humanos y el mundo natural como una de dominación; este concepto de dominación (aún en el caso en que es mantenido por pensadores que son críticos de la dominación en si, como la escuela de Frankfurt) implica una exterioridad entre lo natural y lo social que ya no es válida para el mundo. Según el 2ndo capítulo del libro, la naturaleza que conocemos ya es producida por nuestra actividad, algo que se ha venido desarrollando desde la producción más inicial de la naturaleza, luego con la producción inicial de mercancías, y finalmente con la producción capitalista. El objetivo no puede ser detener la producción social de la naturaleza, lo cual ya no es posible, sino cambiar la forma de esta producción. Finalmente, en el 3er capítulo Smith discute la producción no sólo de la naturaleza sino del espacio en si. La “producción del espacio” es un término que originalmente fue inventado por el filósofo francés Henri Lefebvre, pero Smith lo utiliza de una manera ligeramente distinta. Este capítulo hace un recuento muy útil de las distintas nociones del concepto del espacio, entre ellas las provenientes de la física, la matemática, las ciencias sociales, y las humanidades en la era postmoderna también, lo cual ayuda a contextualizar sus propias nociones del espacio – en particular su distinción entre el espacio absoluto y el espacio relativo bajo el capitalismo. El capitalismo destruye el espacio absoluto y lo reemplaza por el espacio relativo (la distribución inicial, natural de las cosas pierde su importancia, y son más bien las distancias relativas y en función a su valor de intercambio que cobran importancia). Al mismo tiempo, dentro de este espacio relativo se crean nuevos espacios absolutos, dentro de los cuales se igualan las condiciones de producción y las tasas de ganancia y el capital logra temporalmente materializarse como capital fijo (tecnología, maquinaria, etc.).

Recomiendo el libro de Neil Smith para los que les interesen estos temas de la desigualdad y la variación dentro del capitalismo, pues desarrolla muchos argumentos interesantes que pueden ayudarnos a entender mejor el sistema. También recomendaría al propio Smith que presente algunas de sus ideas en formatos un poco más claros y concisos y de forma más concreta.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

El escritor es escoses, trabaja en USA.