14 may. 2011

Los mercados y las campañas de miedo: Lula en el 2002

                                   
Foto: www.todanoticia.com


Cuando Lula terminó su período como presidente del Brasil el 2010, salió con más del 75% de popularidad y dejando al país con una economía en crecimiento. Pero el 2002, cuando el entonces líder del Partido de los Trabajadores (PT) todavía era candidato a la presidencia (por tercera vez), muchos políticos, economistas y empresarios lo acusaron de ser un riesgo para la economía y el mercado, pues proponía algunos cambios al “modelo,” para fines redistributivos. Aquí van algunas citas tomadas de medios de prensa internacionales que dan testimonio de la campaña de miedo económico durante esas elecciones, similar a lo que se hace contra Ollanta Humala en la actual coyuntura electoral en el Perú.

“El inversor multimillonario de origen húngaro George Soros vaticinó que Brasil será obligado a elegir a José Serra en las elecciones de octubre, o a ´sumergirse en el caos´ si el victorioso es Luiz Inacio Lula da Silva... Según le dijo el megainversor al diario Folha de Sao Paulo en Nueva York, si Serra gana ´los mercados se calmarán.´ En cambio, si Lula permanece fuerte en las encuestas los inversores continuarán retirando sus inversiones de Brasil, haciendo aumentar el riesgo país y dificultándole al gobierno la captación de recursos en el exterior." La Nación (Argentina), Domingo 9 de junio de 2002    


"Aunque en América Latina los mercados no han dejado de temblar en meses, los estremecimientos de las últimas semanas han sido atribuidos a un epicentro en particular: Luiz Inacio da Silva. El repunte en las encuestas del sindicalista, que lo tienen a un solo punto de ser elegido el próximo domingo como presidente de Brasil, tiene nervioso al sistema financiero. El real concluyó el mes con una depreciación de 20 por ciento con respecto al dólar (se cotizó a 4 por 1). La situación ha sido aprovechada por sus rivales, quienes incluso han tratado de achacarle a Lula la fuga de capitales, las caídas históricas en la bolsa de Sao Paulo y la ubicación de Brasil como el tercer peor destino para invertir." El Tiempo (Colombia), 2 de octubre de 2002


"Tengo miedo. Brasil corre el riesgo de perder la estabilidad. No se puede tirar todo (los logros por el Plan Real) al cubo de la basura. Conozco a Serra, sé lo que va a hacer. Al otro (Lula) creí que lo conocía. Eso da miedo. Miedo de la inflación desenfrenada del 80% al mes." Regina Duarte, actriz brasileña, en propaganda política contra Lula, 2002 - citada en La República (Uruguay), 16 de octubre del 2002


"La insistencia de las encuestas en mantener a Lula al frente de las preferencias de los electores ha empezado a inquietar a sectores del mundo empresarial y financiero, que advierten de los riesgos de la llegada del PT al palacio de Planalto. El tono es más moderado que en los comicios de 1989, cuando el entonces presidente de la patronal de Sao Paulo (Fiesp), Mario Amato, declaró que si Lula ganaba las elecciones, 800.000 empresarios abandonarían el país. Algunas entidades financieras del exterior, sobre todo las que operan en el llamado mercado secundario como JP Morgan y Merrill-Lynch, han alertado a sus clientes que compraron títulos brasileños ante una eventual victoria de Lula." El País (España), 9 de junio del 2002.


"El ascenso en las encuestas del candidato presidencial de Brasil Luis Inacio ´Lula´ da Silva está empezando a reflejarse en la tasa de cambio. La posibilidad de que este líder de izquierda llegue al poder en octubre próximo podría precipitar una devaluación del real, la moneda brasileña, ante el temor de los inversionistas de que ´Lula´ da Silva siga políticas económicas poco ortodoxas. Pese a que el político del partido de los trabajadores ha moderado su discurso el banco de inversión Goldman Sachs pronostica que si éste llega a ganar las elecciones el real se cotizaría a 3,04 por cada dólar. En cambio, si el triunfador es el candidato continuista José Serra, la tasa de cambio sería de 2,52 reales por dólar. Estos cálculos se realizaron utilizando el ´lulómetro´, un modelo económico diseñado por el banco para la ocasión." Semana.com (Colombia), 17 de junio del 2002

(Para leer más sobre el “lulómetro” del banco estadounidense Goldman Sachs, que pretendía predecir la baja de la moneda brasileña en base a cuánto subía Lula en las encuestas, y que aconsejaba a sus inversionistas retirar su dinero del país, ver el documento del mismo Goldman Sachs: “Emerging Markets Strategy – Introducing the Lulameter” - http://moya.bus.miami.edu/~sandrade/Lulameter_GS.pdf)

Y, finalmente, la respuesta de Lula:


"En su primera declaración pública como presidente electo, antes de partir para la Avenida Paulista, donde lo esperaban a la medianoche más de 100.000 personas para festejar, Lula expresó con contundencia: ´Esperamos que el mercado se comporte con el respeto con que nosotros nos comportamos con él.´ Cuando un periodista de la poderosa TV Globo le advirtió, en vivo, que el mercado ´vota todos los días,´ Lula, un ex-sindicalista, retrucó: ´El mercado también tiene que entender que los brasileños necesitan comer tres veces por día y que hay mucha gente pasando hambre.´ La Nación (Argentina), 28 de octubre de 2002



Foto: www.publispain.com

4 comentarios:

Hosting dijo...

En realidad Lula como todo presidente de una nación ha tenido sus altos y bajos pero por lo que he leído ha incrementado la economía en brasil.

transporte de carga dijo...

Lula tiene sus cohcinaditas también eh!...

Denisse dijo...

Yo creo que si ha hecho cosas muy buenas las cuales no tienen que empañarse con las cosas malas que sele han ido presentando durante su gobierno.

mundo laberinto dijo...

Gracias por los comentarios, la intención del post no era tanto defender a Lula sino mostrar la similitud en los ataques de sus detractores en el 2002 con los que recibe Humala ahora. Lo cual muestra que dichos ataques poco tienen que ver con la realidad sino que son una estrategia reciclada que la derecha siempre utiliza contra cualquier candidato que propone cambios. Y en el caso de Lula, como en muchos otros, el miedo al colapso económico resultó ser totalmente falso. Diga lo que se diga sobre Lula, no se le puede acusar ni de demasiado radical ni de haber dañado la economía de Brasil.